Qué es la devaluación y cómo dejarla atrás

Qué es la devalución?

La palabra devaluación significa la ‘caída del valor de algo’. Proviene de devaluar, que según el diccionari viene del francés dévaluer. Pero eso, realmente, no es muy significativo. Lo importante es que si desmenuzamos la palabra devaluación podemos darnos cuenta que está formada por la preposición de- (que significa ‘dirección de arriba a abajo’, entre otras cosas) y valuar, que significa ‘valorar’. Entonces devaluación es la acción de bajar el valor de algo, reducir su importancia.

Una persona siempre tiene un valor nato, que le es dado por naturaleza, pero la devaluación aparece cuando hay factores que hacen que ese valor no se perciba y, por contra, se construya una autoimagen distorsionada de uno mismo.

¿Qué puede crear devaluación?

Cuando uno es un niño la opinión de los demás sobre nosotros va forjando nuestra imagen. Si el acompañamiento es amoroso, respetuoso y con límites sanos la persona puede crecer con una imagen cercana a su realidad interna, quererse y respetarse.

Pero si en las personas más cercanas al niño no hay equilibrio emocional, amor a lo que el niño es y los errores que comete sirven, no para crecer, sino para etiquetar a la persona, eso va sembrando de conflicto, dudas, rechazo internos. Esta devaluación infantil sucede sin que uno mismo se de cuenta, ni evidentmente hay capacidad para evitarlo, ni nada que esa persona pueda hacer. Va a depender mucho de como sea para que esa devaluación sea profunda o bien no tanto, va a depender de su sensibilidad y de la intensidad de lo vivido.

Pero si lo que vivido le ha afectado profundamente, va a cargar con esa autoimagen de base, que se va a ir distorsionando en cuanto vea que sus errores de adulto no los puede digerir sino que los considera parte de su incapacidad para ser mejor.

¿Cómo se puede trabajar la devaluación?

La devaluación puede estar tapada por ideas preconcebidas, vivencias infantiles que reforzaron esas ideas, comparaciones que la persona sufrió, etc. Incluso puede haber escenarios realmente duros de maltrato infantil en que la persona ha tratado incluso de justificar, para proteger a sus mayores, y cree haber merecido esos castigos.

Un trabajo intenso en uno mismo puede llevar a repartir responsabilidades y descargar culpas respecto a la propia autoimagen. En Emocionales Anónimos nos invitan a curar mucho nuestra historia familiar, está claro que unos padres con baja autoestima no podrán transmitir otra cosa diferente a sus hijos. Después de desmenuzar nuestra vivencia infantil, de hablar de nuestros resentimientos, otra fase muy importante es tratar de comprender la incapacidad (si la hubo) de nuestros mayores para acompañarnos en una buena percepción de nuestro valor.

También, obviamente, queda la parte personal de uno mismo, el grupo de 12 pasos de EA también nos ayuda a revisar y ver con detalle todas las actitudes que han contribuido a augmentar nuestra devaluación. Ahora sí hay que empezar a cultivar y trabajar la tierra que tuvimos abandonada tantos años. Hay que removerla, abonarla, airearla, regarla y sembrar nuevas ideas, experiencias que puedan poner en jaque esa visión distorsionada que siempre tuvimos. Tomar la responsabilidad de nuestro propio cultivo.

¿Cómo recuperar el propio valor?

El trabajo en el programa de recuperación de 12 pasos nos permite empezar a ser responsables ahora de nosotros mismos y a realmente conocernos. Eso es posible porque hemos ido sacando, poco a poco, todas las capas de nuestra propia cebolla. Hemos revisado actitudes, hemos aprendido a ponernos límites a nosotros y a los demás, hemos accionado dándonos cosas buenas, hemos revisado con quien nos relacionamos seleccionando buenas compañías… Aprendiendo a aplicar el programa, poco a poco, uno mismo se va reonstruyendo, casi sin darnos cuenta; interiormente se va asentando una aceptación y el amor hacia uno mismo va creciendo en esa tierra ahora ya cuidada y cultivada.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *